19 de enero de 2014

"se había convertido en princesa"

No es raro que las canciones te recuerden a personas, sucesos, situaciones, miedos y sentimientos. Para nada. Sin embargo, nunca he sido muy fan de ese cosquilleo cuando hay una canción que recuerda, remueve y hace "plum, ya llegué". Así que me protejo de la manera más fácil -y cobarde- del mundo: con cada etapa de mi vida hay x grupos o cantantes nuevos, y cuando esa etapa termina, se borra de la lista del Spotify y a dejar que el tiempo borre todos los recuerdos. Y ABBA, ABBA siempre funciona. 

Porque siempre prefiero quedarme con los libros de la gente.

Pero, ¿sabes lo que pasa? Que me he dado cuenta que hay algo común en todos esos grupos, esas canciones y esas etapas. Yo. Que se dice pronto. Y que ya no duelen.

Y que ABBA sigue molando.

Supongo que se llama crecer. 

(Aunque a veces se sienta raro)

Y que eso, Diego, que "fue precioso nuestro amor"

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