Nunca he estado muy a favor de las listas de "libros pendientes". Me parece que en un año te da tiempo a conocer a diez personas con sus diez libros imprescindibles, a visitar -con mucha suerte- tres Ferias del Libro y un cumpleaños, un santo y unas Navidades para que te regalen novelas que acaben desembancando a los libros que tenías intención de conocer. Aún así, aquí va un pequeño resumen de mis propósitos en lo que a lectura se refiere.
1) Acercarme, de una vez por todas, al REALISMO RUSO. Hoy, tras volver a tener a Chejov en las manos y desestimarlo, me he dado cuenta que es imprescindible. No es lo mismo Dostoyeksi que Tolstoi y, tras el fracaso con el primero, pongo a Crimen y Castigo y El idiota como posibles novelas que me ayuden a acercarme con este período. La primera por ser un clásico y la segunda tras recibir recomendaciones de una persona de la que me fío muchísimo. Si esto funciona, puede ser que me relea Madame Bovary. Para este punto utilizaré algún período de vacaciones en el que, si se atraganta alguna novela, pueda romper una de mis reglas básicas y releer algo entre medias. En cuanto a Guerra y Paz, intentaré reconciliarme con ella -me cansé a la cuarta batalla y la quinta guerra- siempre y cuando se hayan superado las anteriores.
2) Terminar la obra de FRANZ KAFKA y, si es posible, conseguir las novelas en papel. Falta El proceso, El Castillo y el Desaparecido. Los relatos cortos los leeré tal y como vayan llegando, contando ya con Carta al padre y otros escritos. Kafka también dará pie a otros autores como Camus o Sastre, de los que conozco pero poco.
3) Acercarme al TEATRO, sin más. Suena muy pretencioso englobar en este término toda la producció teatral pero, al no tener ningún enfoque directo, tengo que empezar desde cero. Shakespeare, Moliére, Lorca, generación del 27, realismo mágico teatral... todo vale en un principio. Sin embargo, aquí van unos títulos indispensables para empezar: Casa de Muñecas de H.Ibsen, Sueño de una noche de verano de Shakespeare, Yerma de Lorca y Luces de bohemia de Valle-Inclán. Las obras de Shakespeare y Moliére sería bueno conseguirlas en edición bilingüe o leerlas en español y después en el idioma orginal.
4) No obsesionarme con la LITERATURA SUDAMERICANA, ya muy rayada, pero Rayuela de Cortázar tiene que ser leído ya. Tampoco olvidar El túnel o Martín Fierro, en mi lista de pendientes mucho tiempo, ni el nuevo realismo mágico femenino como La casa de los espíritus o Como agua para chocolate. Y García Márquez aunque no hace falta que me lo proponga...
5) En literatura actual me propongo dos grandes propósitos: conocer más NOVELA NEGRA ESPAÑOLA -y francesa- y reconciliarme con la NOVELA HISTÓRICA. Para la primera parece bastantes sencillo: preguntar, preguntar y preguntar partiendo de la base que Lorenzo Silva me encanta. Mucho. Y sin olvidar a Mankell, Conelly y Cornwall. Para la segunda tengo más dudas pero bueno... seguir con Perez-Reverte y probar con El Médico de Noah Gordon ya que la película resulto excelente.
Los primeros fallos que les veo a la lista:
- No hay apenas poesía centrándose todo en la poesía que puedas encontrar en obras teatrales. Así que tocará no ser indiferentes a las Antologías que tengan buena pinta.
- No hay novela gráfica. Tan sólo se me ocurre un título -V de Vendetta- que estoy leyendo ahora mismo...
- Muchos libros son demasiado tediosos y se centrarán en verano -cuando tengo más tiempo. Pero en verano también apetece tirar de best-seller. Así que, bueno, habrá que mentalizarse... y aprovechar los viajes en bus.
- No hay literatura asiática o africana... Nunca estará de más hurgar un poco para el 2015.
- Pocas mujeres, como siempre. Y me produce rabia e impotencia a partes iguales.
Por lo demás, me permito un vicio inconfesable: la serie de Bridget Jones... Lo siento, nadie es perfecto. Y menos aún, una lectora.

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