Era casi de noche, y hacía
viento. Susurrabas cosas detrás de mi espalda que nunca alcancé a comprender.
Hablabas de sueños, de revolución, de desigualdad, de la indiferencia de la gente. Estabas tan guapa con el moño
despeinado. Rara vez te hacía caso y la mitad del tiempo me dedicaba a perderme
entre tu piel mientras tú me pedías cabreada que te escuchara. “No quiero que
me oigas y asientes, quiero que me escuches, que me tengas en cuenta.” No
sabías como cabrearte y a los dos segundos te tenía otra vez entre mis brazos.
Aquella noche me preguntaste si te quería. Conteste que sí, con una sonrisa. “¿Y
por qué?” No lo supe, y quizás nunca lo he sabido. Juntaba palabras y las
volvía a desunir intentando decir algo coherente. Sonreíste contra mi ropa, y
me tranquilizaste diciendo que no pasaba nada. Pero nunca volvió a ser igual y
a los pocos meses te marchaste. Para siempre. Y es ahora, tres años después,
cuando he encontrado las palabras para definirlo. Si puedes explicarle a
alguien lo mucho que lo quieres sin necesidad de algún titubeo, de ¿comprendes?
o carraspeo, es que no quieres lo suficiente. Te he vuelto a ver. Llevabas el
puño en alto y gritabas algo de la libertad. Has crecido y ya no eres la niña
pequeña que decía ser grande. No estabas tan guapa, te faltaba tu moño
despeinado. Me miraste y sonreíste. Pero ya no me sorprendiste. Conocí a
alguien que prefiere leer a gritar, y escribir a hablar. Que mete la mano dentro
de un saco de lentejas y, en vez de echarme en cara que solo la oigo, me
escucha. Te caería bien porque a fin de cuentas pedís lo mismo. Pero ella nunca
me ha exigido que le explique porque la quiero. Prefiere cerrar los ojos
esperando a que le robe un beso. Dice que eso, mejor que nada, le quita las
dudas.
(Y yo tampoco sé porque te
quiero. Sólo sé que me gusta cómo suena cuando lo pronuncias en tus labios, y
que me gusta mucho más cuando ese ‘te quiero’ está cerca de mi boca.)
Me encanta esta entrada (y no es por cumplir), sino porque me ha hecho soñar, fantasear e imaginar la historia que estas lineas cuentan. He leído alguna cosa tuya más, y creo que vas a llegar muy lejos en el mundo del periodismo.
ResponderEliminarTe dejo mi blog, por si alguna vez te aburres y tienes un poco de tiempo que perder. Así te podrás reír un rato de como escribimos el resto de gente humana, y que no tiene poderes sobrenaturales para desarrollar historias de tan alta calidad. Un saludo!
Marta - http://martafabian.com/
P.D.: el texto "feminazi de 13 años" fue realmente increíble. Sin palabras.
¡¿Te puedes creer que acabo de leer el comentario?! Vas a pensar que soy una desagradecida... ¡Muchísimas gracias, en serio! Es muy agradable que te digan esto, sobre todo para mí que tengo miles de dudas con el periodismo. ¡Claro que me pasaré por tu blog, lo estoy deseando! Un beso, guapa. :)
Eliminar¡¿Te puedes creer que acabo de leer el comentario?! Vas a pensar que soy una desagradecida... ¡Muchísimas gracias, en serio! Es muy agradable que te digan esto, sobre todo para mí que tengo miles de dudas con el periodismo. ¡Claro que me pasaré por tu blog, lo estoy deseando! Un beso, guapa. :)
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