
Llegará un momento en el que nos demos cuenta de lo que poco a poco hemos ido construyendo. Aquel en el que ser diferente, especial o distinto supone un handicap. Un mundo en el que el más listo de la clase nunca se sentirá el más valorado. Donde triunfa más la mediocridad que cualquier otra cosa. Me gustaría creer que esto es solo la adolescencia, que no es real y que cuando salga ahí fuera voy a poder ser lo que quiera. Lo que soy, lo que valgo. Que el futuro no son un montón de maniquis catalogados, todos iguales. Me gustaría haber nacido en un lugar, o en un tiempo donde hubiera un periódico escolar. Donde se dieran ayudas a los buenos estudiantes. Donde hubiera más y más retos. Seguid preguntando que es lo que falla. Seguid buscando un por que. Porque no os dais cuenta que el problema no es ni más ni menos que no merece la pena destacar. Porque los palos te los siguen dando igualmente.
A veces me pregunto si vale la pena alzar la voz, por ahora me conformo en hacerlo por palabras.


