Soy amiga de las lágrimas porque me parecen necesarias, curativas y purificantes. Porque tienen una función y, a ratos, se nos olvida cuál es. Por la sensación de después y por todas esas veces que alzaré mi copa en estados donde la felicidad y la ebriedad se confunden.
Intento volver aparecer, hacer 'toc-toc' porque no me parece justo. Nada. Porque, qué coño, nunca fui una buena acompañante y porque, a veces, es igual de importante decirle a alguien cuando es culpable de tus lágrimas. Al igual que lo hago cuando son sonrisas.
Mi problema, o uno de los miles que me conforman, es que nunca sé actuar cómo se debe. Y que luego hay muchos ratos muertos para recordar los "y si..." o "si hubiera podido".
Porque, si hubiera podido, no me habría levantado de aquel banco ni reido ni comentado. Me hubiera quedado quieta, con gesto de desdén y algo vestido de indiferencia, escuchando tus excusas mal hiladas que, todavía, me recuerdan a palabras que esconden algo que te hice jurar no hacer. "Que nunca hago" y que no termino de creer. Si hubiera podido me hubiera largado tras escucharlas dejándote pensando y hubiera cerrado capítulo y a otra cosa, mariposa.
Pero no lo hice.
De haber tenido valor, que se dice pronto, te hubiera dicho lo que merecías. "Cobarde". Porque, aunque te justifiques con excusas para poder dormir, hay cosas que no se hacen. Y no se empiezan las cosas 'por probar' ni 'creyendo que saldrán'. No, así no funciona la vida.
Porque hay veces que estamos otras personas involucradas. Personas a las que nos cuesta dormir, que lloramos mucho y que tenemos corazones que no vuelven a latir igual. Personas que reímos los 'me acabarás dejando' escondiendo un 'por favor, por favor, no me des la razón, no te vayas'. Personas que serán incapaces de decírtelo a la cara y que proclaman no tener problemas. Aunque los tengan.
Supongo que para ti nunca fue nada y supongo que nunca leerás esto. Como siempre. Y supongo que yo acabaré estando bien, otra vez, y volveré a amarrarme a alguien esperando que me cure las cicatrices. Aunque sea algo que tengo que hacer yo.
Y, lo más seguro, es que vuelva a lo mismo. "De haberlo sabido" cantaré mil veces.

No hay comentarios:
Publicar un comentario