Estás a diez días de cumplir los 18 años y tu vida es un completo desastre, o al menos eso te lo parece. Me gustaría mucho retroceder 32 años- pff, se dicen pronto- y simplemente darte un abrazo, que sé que mueres por uno de ellos, pero no puedo. A cambio si puedo darte cinco ideas, consejos de una mujer de 50 años que sabe tan poco de la vida. Estás enamorada ergo no me vas a hacer caso, lo sé. Yo tampoco hago caso a la gente que piensa por mi bien, créeme, soy tú. Pero bueno, quizás, conociéndote soy un poquillo capaz de hacerlo de tal manera que te toque. Y te prometo que van por orden de importancia, en serio.
1) NO TE PESES MÁS. Sé que cuesta, que ya no va a depender de ti y que no sabes si está bien o está mal desayunar un vaso de agua fresca o cenar una coca-cola mientras babeas viendo la pizza de Manoli. Me dirás que ya no depende de ti, que no puedes hacer nada, que estás perdida. Lo sé. Tú también sabes la solución, no tardes en afrontarla. ¿Que si cuesta? Muchísimo, pero lo acabé agradeciendo. Lo que dice Emma Thompson de que ‘a nadie le importa un rábano’ el peso es verdad y a quien le importe sabrás decirle adiós. Vas a ser más fuerte de lo que crees aunque te extrañe que ‘tú’ estés diciendo esto.
2) SIGUE ESCRIBIENDO. Aunque lo hagas mal, aunque te saltes acentos, y comas, y aunque ahora sólo seas capaz de hacerlo sobre ti misma. No te puedo decir si vas a acabar viviendo de eso o no pero, seamos sinceras, esa emoción con la que miras tu Facultad te hace muy feliz. Quédate con eso que al final es lo que cuenta. La felicidad, aún en pequeñas dosis, es lo que más vas a recordar cuando pase el tiempo. Sólo te digo que la vida da muchas vueltas, para bien y para mal. Imagina el resto, venga, que sé que te encanta.
3) Si quieres/necesitas un abrazo, LO PIDES. Con los años te darás cuenta lo cansado que es tener que adivinar lo que la gente a la que aprecias quiere. Es un pequeño tirón de orejas, te irá mejor.
4) Aunque no estés segura y tengas una sensación extraña HICISTE BIEN en llamar a David. Y a Lucía.
5) Lloras porque 'ya no te quiere' y piensas que nunca vas a encontrar a nadie como él. ES VERDAD. Lo he puesto en último lugar, no te puedo dar más pistas.
Estás enamorada, yo también. Pero de mí misma, de ti a fin de cuentas. Algún día lo entenderás y será la mejor experiencia de tu vida. Vuelvo a parafrasear a Emma Thompson (haz caso a su carta, te lo ruego): “Todos los demás errores que puedas cometer no valen su peso en gramos”.
Te quiere, Marta.
P.D: NO TIRES LOS OXFORDS AZULES. Algún día tu hija (sí, tu hija) te odiará por no poder heredarlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario